(Prensa PPT-Caracas, 20 de noviembre de 2023) Con profunda alegría por el compromiso demostrado por el pueblo venezolano en defensa de la soberanía de nuestra Guayana Esequiba, el Diputado Carlos Martínez, Secretario Nacional de Organización de Patria Para Todos, manifestó su sentir con relación a la masiva participación del pueblo venezolano en el simulacro electoral desarrollado el pasado domingo, cara al Referéndum Consultivo por la defensa de la soberanía venezolana sobre la Guayana Esequiba del próximo 3 de diciembre.
La valoración del dirigente pepetista fue excelente, dado que tratándose de un ejercicio y que habida cuenta de la adversidad existente en materia de transporte y movilización, las mujeres y los hombres patriotas asistieron espontáneamente, haciéndose presentes también las organizaciones políticas en los centros electorales; evidenciándose el talante democrático del pueblo venezolano.
El venezolano quiere votar para salir a defender la soberanía de todo el territorio nacional, como señalan los primeros artículos de nuestra Carta Magna, y muy especialmente mediante el voto, el Artículo 71, que establece que ante cualquier materia de especial trascendencia, las decisiones se toman mediante consulta popular.
La soberanía sobre todo nuestro territorio nacional, también la ejercen activamente todas las instituciones civiles y militares, mediante el patrullaje, salvaguarda, participación activa del Poder Popular, atención pedagógica, sanitaria, alimentaria y social integral; además de los valores culturales, el patriotismo y la corresponsabilidad.
La soberanía de Venezuela sobre la Guayana Esequiba trasciende la materia limítrofe-territorial, alcanzando connotaciones que se elevan al nivel geopolítico; porque en lo económico-ambiental, se trata de la protección de los bienes ambientales que la Guyana (todavía británica) pretende manejar como botín, al más puro estilo de la piratería inglesa, además que pretenden dejar a Venezuela sin las rutas atlánticas de navegación que corresponden a su ubicación geográfica. Así que la defensa del Esequibo es la defensa de la ecología, la paz, la economía y el comercio en Sudamérica y el Caribe.
En virtud de ello tienen su nombre nuestra Brigada de Guardianes Azules en Defensa del Esequibo, agrupados en nuestro Comando de Campaña Alfredo Maneiro; epónimo que representa la profundización de la Democracia y color que nos compromete con todo lo que significan, tanto nuestro Río Esequibo como nuestro Océano Atlántico; que el 3 de diciembre vamos a garantizar que todo el pueblo venezolano respalde, en contra de la pretensión del presidente guyanés de callar la voz de nuestro bravo pueblo, apelando a la Corte Internacional de Justicia, que no tiene competencia alguna para impedir nuestra democracia.
El desconocimiento del Acuerdo de Ginebra de 1966, destinado a la resolución amistosa y mutuamente ventajosa de la controversia territorial; en primer momento declaraba írrito, ineficaz y nulo el Laudo Arbitral de París, por consiguiente Reino Unido y la naciente (en ese momento) Guyana reconocían su carácter fraudulento ante Naciones Unidas, comprometiéndose con Venezuela a establecer de mutuo acuerdo los mecanismos, siendo el primero de ellos el del Buen Oficiante que hasta el momento no se ha agotado.
De allí que la aparente desmemoria estatal guyanesa expresada en el despotismo de sus últimos presidentes y la tropelía del Secretario General de Naciones Unidas de atentar contra la Carta de la ONU y toda su institucionalidad al someter la cuestión a la Corte Internacional de Justicia, desdice del orden internacional, de la soberanía de las naciones, de la tradición diplomática y la Patria de Bolívar no permitirá imposiciones imperiales ni componendas de corporaciones transnacionales en la delimitación de nuestras fronteras. Por todo ello, así como el pasado domingo, el próximo 3 de diciembre, votaremos 5 veces sí, porque el Sol de Venezuela nace en el Esequibo.
También el Secretario Nacional de Organización de Patria Para Todos, recordó la importantísima conmemoración de la aprobación de la Convención sobre Derechos del Niño por la Organización de Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, decretándose en virtud de ello el Día Universal del Niño; lo cual contrasta con profunda tristeza con la mirada miope de las potencias occidentales con relación al genocidio contra la infancia palestina en tierras históricamente pertenecientes a su pueblo, en manos del sionismo.
También se conmociona Nuestra América con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales argentinas, cuyo significado sintetiza el dirigente pepetista en sus sentidas condolencias por la pérdida de la democracia en la patria del Libertador José de San Martín y del Comandante Ché Guevara, donde asume el despacho de la Casa Rosada un sujeto grosero comerciante de órganos humanos.


